Bueno, ya he llegado a Zurich pero…
“Tengo a tu demonio, Zurich 19/12 16:00”
-…podrías haberme dicho DONDE está, que Zurich no es pequeño
y no me la conozco…
-¿Qué haces TÚ aquí?
Esa voz… no, por favor ahora no…
-¿No tenías ningún inocente al que salvar en otro sitio de
mundo…Faith?
-¡Déjame en paz!
-Faith, técnicamente la que ha empezado eres tú, ella ni
siquiera te había visto.
-¡Calla Leo! ¿A caso estas de su parte?
-Yo no estoy de parte de nadie, pero…
-No, no pienso pedirle ayuda para ESO.
-Oh, ¿Tenéis uno rival duro y os hace falta mi ayuda?
Pobrecitos…-Sonrío con malicia, sé que Faith no controla muy bien sus emociones
y, seamos sinceros, no me cae bien y estoy nerviosa así que, ¿Qué hay de malo
en divertirse un poco?
-¡Ja! Ríete si quieres, pero tú tampoco podrías, el chico es
muy duro, cero derrotas y todos los combates que ha hecho acaban en SS.
No puede ser…
-Leo…
-¿Si, Pandora?
-¡Oye pero no le hables!
-El chico… ¿Lleva una cazadora larga negra, por un casual?
-Sí, me extraña que lo sepas.
Es él…
-No os acerquéis a él.
-¿Eres tonta? Pandora, todos los competidores de rango A
o más del torneo están aquí buscándolo, no creas que puedes elegir a…
-¿¡Estas sorda!? ¡Os he dicho que NO os acerquéis!- Salgo
corriendo, no puede ser…¿Todos saben dónde está? Tengo que darme prisa… tengo
que matarlo yo, o todo este torneo no habrá servido de nada, tengo que
encontrarlo la primera…
…y, pese a las ganas que tengo, me he perdido. No tengo ni
idea de donde estoy y mi alemán es nivel básico, pero puedo pedir un mapa en
una tienda, pero el problema es que no sé dónde puede estar, no es que esté en
un lugar pequeño precisamente y no lo conozco suficientemente bien como para
trazar una ruta de seguimiento, por eso voy dando tumbos, miro bares, garitos y
ese tipo de sitios, pero no lo encuentro…maldito escurridizo…
-¿Dónde te escondes…?
-¡Ja,ja,ja! ¿Así que aún no lo has encontrado eh?
-¿Por qué te ríes si tu no vas mejor que yo, Faith?-Veo cómo
se queda completamente en blanco y a Leo taparse la cara con la palma de la
mano, es idiota, muy idiota, no entiendo como precisamente ELLA es una de las
mejores de mi grupo, ni cómo es que Leo la soporta.- Además, no seas acosadora
y deja de seguirme.
-¡No te estoy siguiendo! ¿Cómo te atreves a decir esas
cosas?
-Pues porque os he visto, desde que he salido del aeropuerto
me seguís a escondidas.
Pone su cara de moniata, así que tengo razón: Me llevan
siguiendo desde el aeropuerto, que par de idiotas…
-Sabemos dónde está.
-¿Qué?
-Sabemos dónde está el archienemigo.
-¿Lo sabes?
-¿Lo sabemos?
-Faith por el amor de… Lo hemos visto, y has dicho que
querías decir…
-¡Ah! Ya lo recuerdo, si, sabemos dónde está y no vamos a
decirte…
-Está en el Landesmuseum.
-¡Pero no se lo digas!
-Leo…
-No podemos con el nosotros dos así que…
-No os necesito, ni a ti ni a la reina de la
intelectualidad. Gracias por la información pero ADIOS.
No pienso compartir todo por lo que he luchado con esos dos
inútiles, en especial ella. Ese monstruo es MÍ objetivo, no puedo permitir que
cualquier don Nadie lo mate.
El Landesmuseum, considerado como uno de los más importantes
museos de Suiza, es un museo puramente histórico, es un museo grande y antiguo,
seguro que hasta me gusta pero…no he venido a hacer turismo, estoy buscándole a
él, pero mi fuente de información no es muy fiable que digamos, ya que esos dos
son unos ineptos y…
Abstracta en mis pensamientos no he visto al chico que tenía
delante que, por cierto me ha manchado de helado la camiseta que llevo puesta.
-¡Mira por dónde vas! Me has puesto perdida de helado.-Le
vocifero en castellano, enfadada porque no me ha hecho gracia que me manchase.-
Bah…da igual, ni siquiera…
-¿Ni siquiera te entiendo? Siento haberte manchado, supongo
que al igual que tu estaba absorto en mis pensamientos. Bueno, adiós.
No puede ser…
Se da la vuelta, no me había fijado, pero ese perfil…esa
forma de andar… ese pelo…de repente me llega un oleaje de
recuerdos…además…tiene esa gabardina con la palabra Génesis escrita encima, sigue siendo igual de arrogante que
siempre…o al menos que la última vez que nos vimos. Cuando salgo de mi mundo,
lo he perdido de vista, maldita sea, ¿Dónde ha ido? Miro a mi alrededor y
consigo verle entrando por una calle a la derecha de donde estoy yo y, en
cuanto puedo salgo corriendo hacia él. No le veo, pero solo hay una calle por
aquí así que no me queda otra que seguirla. Tras una maldita hora siguiéndolo
por diversas calles suizas, llego a un callejón sin salida bastante grande, y
por fin lo veo, inmóvil y de espaldas a mí, mirando hacia una pared.
-Por fin te paras.
-…
-Te estaba buscando.
-…
-¿¡No vas a dignarte a hablarme!?
-…
-Eres un…
-¿…A caso no te parecen tristes sus ojos…?
-¿Qué…?
-Así que no te has dado cuenta eh…la pared no es pequeña
precisamente.
No entendía que estaba diciendo hasta que no levanté la
vista: En la pared había un grafiti de
una mujer que miraba al cielo, que estaba nublado, pero una zona de ese cielo
había una zona por la cual salía el sol. Pero no entiendo a qué viene. ¿A caso
quiere distraerme y atacarme por sorpresa? Si, ha de ser eso, ese monstruo no
puede fijarse en algo como un grafiti, o en algo distinto a si mismo. Él es…
-No lo has visto, ¿Verdad?
-¿Ver QUÉ?
-La mujer, está fuera del sol, y sabe que por mucho que
persiga esa luz nunca podrá alcanzarla, por eso lo único que puede hacer es
admirarla…es tan triste esa mirada…
-¿¡Pero tú de que vas!? ¿No eras la forma de vida
definitiva? ¿No eras superior? ¿¡No te considerabas un DIOS!?
-¿Dios? Creo que te confundes.
-¿¡Es que acaso no me
recuerdas!?
-Yo…-De repente, se queda mirando encima de mí,
perplejo y arranca a correr. Por fin
vamos a pelear, por fin voy a vengarme…ja, ojalá. En un momento estamos cara a cara, pero no me
ataca, me coge y me lanza hacia detrás, no entiendo a qué viene eso…hasta que
veo que de los edificios de al lado explotan los pisos superiores y cae una
lluvia de escombros sobre él.
-¡No! No te atrevas a morirte… ¡NO TE MUERAS GÉNESIS!
-Oh, ¿Lo he matado? Lástima, esperaba dejarlo para después y
matarte a ti primero, pero bueno…no todo sale como esperamos.
-¡Te lo has cargado! Todo este tiempo… ¡Perdido! Tú… ¡Lo has
matado y ahora…!
-¿Podéis dejar de hablar de mi como si ya no estuviese? Me
molesta.
No puede ser…vale, me creo que haya sobrevivido, es lo
normal siendo el pero…
-¡Estas intacto! Es… ¡Imposible! Los escombros de mi explosión deben al menos
haberte tocado, o al menos haberte manchado la ropa, pero… ¡Ni siquiera eso
maldito monstruo!
Era cierto, ni un rasguño, ni un descosido, ni una mancha.
Le ha caído una pila de escombros encima y como si nada.
-Supongo que he tenido suerte.
-¿Suerte…? Ganar la lotería es tener suerte, marcar un
penalti o meter un tiro libre es suerte… ¡Pero sobrevivir, o mejor dicho, salir
intacto de esa avalancha de escombros NO ES SUERTE! ¡Eso es un milagro!
-Pareces sorprendida, pero, si no me equivoco estabais a
punto de enzarzaros en una pelea.
-Eres consciente de que los dos queremos matarte, ¿Verdad?
Podríamos aliarnos y matarte.
-Lo dudo, por dos razones:
1) Sois conscientes de que he sobrevivido a eso sin esfuerzo
alguno, y era una trampa muy bien preparada, muchos otros mejores hubieran
muerto en ella, con lo cual imagino que os hacéis una idea de cuan fuerte soy.
2) Tienes una horrible ansia de vengarte de mí, por eso sé
que lo mataras a el antes de intentar matarme a mí.
“Por eso se me ha ocurrido una cosa: Pelead entre vosotros y
cuando ganes, podrás pelear contra mí, pero tienes que ganar porque tengo algo
que decirte. ¿Qué os parece?
Antes de que acabe la frase, ya me he lanzado a por el chico
que tengo enfrente, no me interesa que habilidad tenga, que armas lleve o que
haga, lo voy a matar, y luego mataré a Génesis.
Pero antes de poder acercarme, me veo forzada a retirarme,
varias pequeñas explosiones se me cruzan y por eso doy un salto hacia atrás. El
chico sigue atacando con sus explosiones, las empieza a lanzar un poco a lo loco, ha levantado mucho
polvo y no sabe dónde estoy. Perfecto.
-¡No vas a acercarte, preciosa! Mi habilidad se llama…
-Me da igual, cállate y muere.
En un momento, salgo de entre una nube de humo y me pongo
delante de él, que se prepara para lanzar otra explosión, pero no le doy
tiempo, ya me he cansado de tonterías
como esperar un turno, estar en una lista o rezar para que coincidamos en el
mismo grupo y nos programen una pelea: Lo voy a matar AHORA.
En un momento, le atravieso el pecho y le saco el corazón,
lo noto palpitando y veo su cara, incrédulo al ver cómo su corazón palpita en
mi mano.
-No…no me mates…por favor, podemos…unirnos y…matarlo…
-Lo siento, pero tiene razón, necesito demasiado esta
venganza como para compartirla pero, pensándolo bien…
-…pensándolo bien… ¿Aceptas mi oferta…?
-Pensándolo bien…no siento que vayas a morir: Adiós.
Aprieto el corazón hasta atravesarlo con mis dedos, hasta
que este deja de latir y se convierte en cenizas, matando a su propietario.
Patético, todos mueren tan rápido cuando les hago esto…es decepcionante…
-¿Pulso Lento eh…? Chica, me gusta tu estilo, ¿Me haces el
favor de decirme tú nombre?
-Me llamo Pandora, y por lo que veo no me recuerdas
Génesis.-Me mira con cara de sorpresa. ¿En serio se ha olvidado de todo lo que
pasó…?
-Bueno…a eso quería
llegar yo, deja que me presente: Pandora del Pulso Lento, mi nombre es Lupo, y
es un placer conocerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario